Enorme balneario de los tiempos pasados, que podía albergar a más de 15000 personas a la vez, dándose unos baños, gracias a los cientos de esclavos que se encargaban de mantener el agua caliente...
San Pedro y su esplendor. Todo se torna pequeño cuando se entra a San Pedro y luego, después de recorrer los innumerables salones del Vaticano, la Capilla Sixtina me derrumbó......esas manos que durante años quise contemplar.
Una experiencia única y sobrecogedora es visitar las Catacumbas. Hay kilómetros de ellas bajo Roma. Fui a las de San Calixto. Sobre ellas se respira tranquilidad en este paisaje de verde pasto y árboles en perfecta armonía, que te apetece también descansar allí.
De lo que aún queda en pie, se puede destacar a modo de ejemplo la plaza del Foro, con el espléndido Arco de Septiminio Severo, el Templo de Vesta, del que apenas quedan unas cuantas columnas, y el Foro de Augusto, donde se hallaba el Templo de Marte Ultor.
El castillo de San Ángelo, donde las leyendas de Ángeles que liberaron Roma de la peste, sirven para mostrarnos una nueva perspectiva de la ciudad..con el rió Tiber a nuestro pies,