Andar por las calles del centro de Roma es como hacer un cursillo intensivo de historia, de nuestra historia, pues ¿quien no nos asegura que cualquier ciudadano Romano no se paseo por nuestras ciudades?
Roma, como otras ciudades europeas, es surcada por un río en este caso el Tíber, y en 2003 el ayuntamiento romano drenó el río para conseguir que fuera navegable en algún tramo y así explotar este atractivo turístico. Esta es una excursión que podemos realizar por nuestra cuenta o a través de un touroperador. Evidentemente, a través de un touroperador nos puede salir mucho más caro.
Desde la cúpula de San Pedro del Vaticano, se puede ver una bonita vista de los jardines vaticanos y de la zona de Via della Conciliacione y del Castillo de Sant'Angelo. Desde la Via de Arco de Settimio se pueden apreciar unas bonitas vistas del foro romano y es un buen lugar para sacarle unas fotos a las ruinas romanas. El Castillo de Sant'Angelo se alza majestuoso desde la margen derecha del río Tíber. Si subimos a la terraza superior, podemos ver unas bonitas vistas del río Tíber y de la cercana Plaza de San Pedro del Vaticano.