Imprescindible en una visita a Roma. Este edificio es magnífico, hay que verlo de día y con la iluminación nocturna, entrar, salir, darle la vuelta completa, rodearlo con la mirada y a través de la contemplación. Sí es cierto, es un lugar que ha bebido sangre, muerte y sufrimiento, el edificio ha sido expoliado, dañado e incluso fue abandonado durante un tiempo, pero este edificio es Roma: colosal.