También conocido como Tempio di Venere e Roma, no queda casi nada de la estructura original. Los restos de este edificio también pueden verse desde las gradas superiores del Coliseo. Fue erigido en el año 121 por Adriano sobre la casa de Nerón. Personalmente me llamó la atención el tamaño de la construcción.
A causa de las pequeñas dimensiones de esta curiosa plaza, se presenta la exquisita Chiesa di Santa Maria Maggiore, por un lado la fachada y por otro lado su parte posterior, como si fueran plazas diferentes. En el lado de "atrás" se encuentra uno de los obeliscos egipcios de Roma; pesa 45 toneladas y mide 14.75 metros. No es de los más bonitos que hay en la ciudad.
Está en estado ruinoso, conserva unas cuantas columnas y fragmentos del frontón, algunos opinan que es una entrada monumental, pero yo la vi monumentalmente ruinosa. Es una contradicción, a veces tres columnas de un templo me parecen increíbles y otras veces, como en este caso, miro los calificativos de otros viajeros o escritores y se me queda cara de póquer.
Durante muchos años, el lugar más concurrido por visitantes y artistas. Es una de las plazas con mayor personalidad, destacando la famosa Escalinata di Trinita di Monti, que asciende hasta la Iglesia del mismo nombre. Es uno de los lugares más característicos de Roma con todo merecimiento.