Se come genial. Uno de los pocos sitios en Praga donde te puedes comer un buen pescado fresco.
Primero tienes un buffet y luego te dan una targeta como un posavasos, que de un lado es roja y del otro verde. Mientras la tienes con el color verde van pasando camareros con todo estilo de brochetas de carne, verduras... y cuando ya no puedes mas le das la vuelta y pones el color rojo, asi no seguiran viniendo a servirte. Muy original y divertido.
En algun sitio lei que las condiciones naturales de la zona de Bohemia influyen en la gran calidad de sus cervezas que se llevan produciendo (y bebiendo) desde hace siglos. Para mi la mejor fue la Pilsner Urquell pero hay que probar alguna de la gran variedad que existe y muy buenos precios.