Impresionante y majestuoso lago donde se en los dias en los que el tiempo lo permite se puede ver el reflejo de la cordillera del Anapurna en sus limpias aguas.
Las montañas del Annapurna encierran una mitología propia y tienen una espiritualidad única. Dos de las montañas más místicas son el Machapuchare y el Nilgiri por las que se pasa en esta vuelta por los Annapurnas. En los recorridos en los que discurre este trekking se observan picos que superan los ochomil, grandes nombres de la escalada y el montañismo. Se suele hacer en tres semanas y requiere un mínimo de forma física.
El valle de Pokhara se ha ganado la fama entre los viajeros a Nepal como uno de los lugares más bellos de los Himalayas. Uno de los trekkings más habituales es el que llega a Sarangkot que dura entre 3 y 4 horas. Otro de los puntos de interés del valle es el lago Fewe, un idílico paisaje en el corazón de los Himalayas. No se puede pedir más.
Es el segundo lago más grande de Nepal. Tiene 4km de largo y es el centro neurálgico de los viajeros. Recomiendo pasear en bicicleta por uno de los caminos que lo bordean; pequeñas aldeas, campos de arroz, niños jugando... la vida, al fin y al cabo. También se puede realizar un relajado paseo por sus aguas, en pequeños botes que se alquilan.
Si os gustan las emociones fuertes, no os perdáis el lago Phewa Tal, el segundo más grande de Nepal, desde el aire: es una de las experiencias más impresionantes que jamás he tenido. Si no hay bruma, las vistas de los Annapurnas han de ser impresionantes. Varias compañías realizan vuelos panorámicos en tándem (piloto y tú), regentadas por especialistas europeos y americanos. Ejemplo de precio: 30 minutos, 60 euros. En el centro de Pokhara encontraréis las diferentes empresas, y veréis siempre parapentes por encima del lago.