Alucinante testimonio de la época de más tensión política entre China y la URSS y algo que en nuestros días puede parece un ejemplo de un egocéntrico y paranoico líder pero que en su día probablemente tendría justificación. La ciudad subterránea es un complejo de túneles que tenían como misión defender a la población en caso de ataque y ahora una parte de ellos están abiertos al público para ser visitados. Se pueden ver desde espacios reservados para enfermerías hasta otros dedicados a almacenar agua y comida.