Gran ejemplo de lo que debían ser los antiguos jardines imperiales donde la corte se deleitaba y se dedicaba al dulce placer de no hacer nada. En la actualidad es un de los mejores parques de la ciudad para tomarse un descanso y si se está dispuesta para entablar conversación con algún pekinés.
Situado en el magnífico parque del Templo del Cielo, este monumento de mármol blanco hará las delicias de fotógrafos y obsesivos. Construido matemáticamente a partir del número 9, el número del emperador, su geometría es perfecta para la fotografía y para aquellas personas que necesiten que la vida tenga un orden preciso. Lamentablemente la masificación turística hace muy difícil su visita. Hay que madrugar para verlo "casi solo". Un consejo, las hordas de turistas se empecinan en ir todas juntas así que mientras todas se encuentran en el lado del monumento que da directamente al parque, el opuesto se halla casi vacío de turismo. Los mejores momentos al orto y al ocaso.
Otro de los monumentos destacados del parque del Templo del cielo. Constituido por varios pabellones la Sala de las Plegarias por las Buenas Cosechas es el edifico más espectacular. Reformado en el 2006 es un imponente edificio circular de 38m de altura y 30 de diámetro construido sin un solo clavo. Elevado sobre una plataforma de mármol blanco sus enormes pilares lo forman troncos de una sola pieza que eran seleccionados por los sacerdotes de entre los árboles sagrados cortados a miles de kilómetros de Pekin y transportados por los ríos del país.
Si no tenéis pensado viajar mucho por China quizás es una buena idea pasarse por este parque temático. Mientras las autoridades reprimen en muchas regiones las tradiciones de grupos y etnias que malviven en el país, en este parque se nos muestra la cara más folclórica y la que interesa que veamos al gobierno.
Este parque situado en la retaguardia de la Ciudad Prohibida es un lugar ideal para descansar después de la agotadora visita a la Ciudad y de obtener buenas fotos de ésta si la contaminación lo permite. Esta colina artificial es en realidad una "escombrera" pues aquí fueron a parar los restos de la antigua y primigenia ciudad imperial anterior al encumbramiento al poder de la primera dinastía Ming.