Aunque hacer una recomendación de una barrio es siempre difícil en una ciudad que se transforma a un ritmo vertiginoso aquí va esta sonre el barrio de Hou Hai. Aquí se puede ver la vida tal y como tuvo que ser durante muchos años. Los hutongs envuelven los lagos de agua que le rodean hacen de la visita una de las mejores de la ciudad.
Es fácil encontrar chinos bailando tango al aire libre en el parque Tiantian, donde está ubicado el famoso Templo del Cielo. No tiene nada que ver con locales y las compras capitalistas, pero dice mucho acerca de que los chinos -aunque respetan a su líder- no le paran bolas a las rígidas doctrinas de comportamiento que Mao instauró.
El impresionante Jardín de Verano, situado a orillas de un lago, servía de refugio a la corte imperial durante los meses de más calor, y a tal fin su majestuosidad no desmerece respecto a otras residencias oficiales
Dicen que en la celebración del nuevo chino este templo acoge una de las mejores fiestas de la ciudad. No tuve la oportunidad de comprobarlo pero si me llamó la atención la azarosa historia de este templo que incluso fue una fabrica en plena revolución cultural. Ver para creer.
Contiene colecciones muy interesantes de arte y con exposiciones temporales a las que merece prestar atención. Si os interesa la historia del partido comunista en su interior está también el museo de la revolución.