Auténtico centro de la ciudad, como curiosidad comentar que las distancias desde París hasta cualquier lugar de Francia, se calculan desde la Place Du Parvis Notre-Dame, situada frente a la catedral. Existe una estrella de bronce en la acera contraria a la entrada principal, que marca la ubicación exacta del punto cero de las carreteras francesas.
Imposible no acercarse a este museo en una visita a París. Se necesita planificar el recorrido, para ver las obras maestras ineludibles sin acabar extenuado. Desde dos horas a dos días, no importa lo que uno esté dispuesto a invertir en este fantástico museo. La experiencia es única.
El barrio de Marais es uno de mis favoritos en París. Conserva lujosas residencias del siglo XVII con patios y jardines que están declarados monumento histórico. Pasear por aquí es una delícia.
Un precioso parque al que acudir cuando hace buen tiempo, para relajarse y tomar el sol entre los castaños y los parterres.
En la zona sur, destacan los huertos urbanos en los que se produce miel .
Además, al norte se encuentra el Palacio de Luxembourg que se construyó para María de Medicis y que actualmente alberga el Senado.
Es el parque más agradable de París. Hay espléndidas estatuas diseminadas entre el verde y el agua de sus fuentes. Es un atractivo "turístico" y además es gratis.