El metro te lleva a todas partes. En París me encanta tomar el metro, me gustan sus estaciones que huelen a película y a novela. Dicen que hay más de 300 estaciones. Si vas a moverte por los alrededores deberás coger el RER (una especie de regional). Por supuesto que si tenéis la ocasión debéis de probar el Bateau que recorre el Senna y tiene como estaciones alguno de los puntos más destacados de la ciudad como el Louvre o Notre Dame. Existe el billete formule 1 que permite coger todos estos medios de transporte durante el día.
Me encanta la mezcla de generación, país, religión, cada uno habla en su idioma, es de lo mas natural. Así es Paris, sus calles con todo tipo de almacenes, puedes regodearte en cuanto a la variedad de tiendas, la mayor parte extranjeros cierran sus puertas tarde, encuentras frutas de todas partes del mundo todo el año
Hay muchas colas en la mayoría de momumentos y puntos de interés. Si puedes intenta visitarlos un día de semana. Si puedes, claro.
Creo que fue en el tercer viaje cuando decidí visitar la tumba de Jim Morrisón, ésta se encuentra en el cementerio Pére-Lachaise, un lugar de peregrinación para jóvenes y maduros
la basílica de Sacré Coeur, y en su antesala unas escalinatas que van ganando altura hasta llegar a la misma entrada del edificio religioso. Al atardecer estas escaleras a modo de anfiteatro se convierten en un foro multicultural, étnico. La música es protagonista, también la alegría, el desparpajo, la juventud, la rebeldía, el inconformismo. Enseguida se crea un ambiente divertido; se habla, se come y se bebe mientras se establecen lazos de amistad.