Una de las fiestas que más viajeros atraen es este Carnaval de tradición cristiana y que se ha fundido con la cultura hindú creando un espectáculo digno de verse. Coincido con la temporada alta de la zona y se ha convertido en un evento masificado, pero igualmente sigue mereciendo la pena.
Personalmente me esperaba más de las playas de Goa, probablemente por esa fama que las precede desde que los primeros hippies las conquistaron como su tierra prometida. Palolem es la mejor. Frondosa vegetación que se corta con la fina arena blanca y con el azul de las aguas, excepto en época de monzón en la toma unas tonalidades diferentes. Y si, hay vacas en la playa tomándose un merecido descanso.