La reserva natural más antigua de Tailandia ofrece la posibilidad de entrar en contacto con la selva. Aunque en ella viven numerosos mamíferos de gran tamaño: oso, tigre, leopardo...lo más probable es que tan solo oigáis a los gibones marcando territorio. Lo más aconsejable es realizar excursiones con guía ya que es la única posibilidad de llegar a ver animales.