Caravanserai típico de la ruta de la seda que se ha transformado al igual que el de Mehriz en restaurante. Cuenta con el antiguo abrevadero para los camellos en el centro del patio y con todas las dependencias debidamente restauradas. Además, en un lateral tiene una pequeña exposición de alfombras antiguas, así como a un experto en “kilim” tejiendo una de ellas. Al lado del caravanserai también se encuentra una antigua casa de postas que utilizaban los mercaderes.
Es la fortaleza más antigua de la región, ya que se le calculan a su base más de 3 milenios de antigüedad. Lo que permanece en pie en la fortaleza de adobe construida en el S.XIV y que aún es impresionante, por sus dimensiones y porque aún se adivinan las distintas dependencias del mismo. Otro factor a destacar es las vistas que se divisan desde sus altas murallas, con las casas de adobe a sus pies y las cordilleras “peladas” y el desierto al fondo.
En una estructura cónica de adobe frente a la que hay dos estanques con desagüe, hoy vacíos. Antiguamente en dichos estanques de agua de colocaban bloques de hielo traídos de las montañas que con al descongelarse vertían el agua en la pila de agua de la casa de hielo, que se cubría por encima y se mantenía a temperatura fría en su interior, gracias al material de adobe y a una abertura en lo alto de la estructura.