Dicen que son las dunas más bonitas de Marruecos, en especial porque cambian de tonalidad a cada segundo -del naranja al dorado y de este al rojo-. Se filmó aquí la película "La Momia", pues la extensión desértica es abismal y te deja sin aliento.
Aconsejamos pasar al menos una noche, a ser posible durmiendo en un haima, para contemplar el cielo y las estrellas, así como loas costumbres - o lo que queda de ellas- de las gentes del desierto.