Este restaurante con vistas a la plaza Djemaa el Fna es el preferido por los turistas de presupuesto ajustado y también por los locales. La comida se sirve en platos de cerámica. Muy buenos los cuscús, el tajine de cordero, las sopas y los yogures, que se exponen en el frigorífico. La última planta tiene buenas vistas de la plaza. Id pronto pues se llena enseguida.
No me lo podía creer pero así era, un fast-food en el centro de la ciudad antigua de Marrakech. Lleno de jóvenes que se disputaban una mesa en una de las dos plantas. Sirven shawarmas envueltos o en plato, también para llevar. Está muy rico, como todos, pero en éste puedes sentarte.