Es el centro social de la ciudad, en forma triangular parece formarse a partir de la desembocadura de pequeñas callejuelas.
Actualmente propiedad del modisto francés Yves Saint-Laurent, es un fabuloso jardín con cactus, palmeras, cañas de bambú, un estanque y la gran casa de color añil. Su primer propietario pretendía tener en su jardín la representación en flora de los cinco continentes. Es un maravilloso refugio del calor de la mañana, pero vale la pena visitarlo a primera hora, pues siempre está lleno de visitantes. La entrada cuesta 30DH. Está algo alejado y hará falta coger un taxi.
Se encuentra en unos 2km de la mezquita Koutoubia y es muy popular entre los habitantes de la ciudad. Es un gran campo de olivos, muy tranquilo, con un gran estanco central dominado por un pabellón que data de 1866. Desde allí se puede volver al centro en un agradable paseo. La fotografía es preciosa pero, si no se dispone de demasiado tiempo, se puede prescindir.
En esta calle se respira el Marrakech más moderno con sus restaurantes de comida rápida, sus tiendas de ropa de marca y sus nuevos apartamentos de lujo. Es muy interesante de visitar