Las calles aledañas a la plaza Djemma el Fna, laberínticas, son una increíble muestra de artesanía y vida y la mejor manera de conocer la ciudad y su cultura. Las animadas calles están atestadas de toda clase de productos (cerámica, ropas de mil colores, sandalias y babuchas, alfombras, instrumentos musicales, antigüedades, especies...). Pasear sin rumbo por ellas es, junto con la plaza Djemaa, uno de los placeres de todo viaje a Marruecos. Recordad que es imprescindible regatear mucho y no preguntar un precio si no se está realmente interesado en el objeto.
En esta calle se respira el Marrakech más moderno con sus restaurantes de comida rápida, sus tiendas de ropa de marca y sus nuevos apartamentos de lujo. Es muy interesante de visitar