Es el emblema de la Villa de Madrid y a mi me parece encantador.
Es una de las calles más importantes del centro antiguo de Madrid y hay que visitarla. Hay multitud de edificios interesantes que hacen que valga la pena recorrer esta calle.
Excelente museo, ideal si uno no quiere estar todo el día en el Museo del Prado. Las obras expuestas no son de segunda categoría. Organizan estupendas exposiciones temporales.
Sea uno de la opinión política que sea, el edificio del Congreso de los Diputados hay que verlo. Además de verlo en televisión, cualquier turista-viajero, sabe que los leones de la puerta forman parte de más de una fotografía clásica de viajes, ja, ja. Bromas a parte, el edificio no está tan mal.
Con una llamativa decoración de azulejos en su fachada, este bar de la Plaza de Santa Ana invita a entrar pero yo no pude, estaba cerrado, pero me gustó mucho el exterior, dicen que es uno de esos locales de la movida madrileña de hace tanto tiempo.