Si coincide que uno está en Madrid el Domingo, ha de dejarse caer por el popular Rastro, tienen buenos objetos y antigüedades, y es un buen lugar para comprar. Por las calles circundantes se puede almorzar uno de sus famosçisimos bocadillos de calamares. Eso sí, cuidado con el bolso, la zona es famosa por sus carteristas y ladrones.