muy frecuentado por los turistas, en el se pueden encontrar gran variedad de piezas entre las que poder elegir, objetos de adorno y muebles de calidad, antigüedades, hasta ropa y complementos, fruta, especias, bollería típica, el mercado es una calle larga hacia abajo, y un poco estrecha, al principio solo hay antigüedades, el mercado es demasiado largo así que cuando se desee hay que volver y podemos pasear por este bonito barrio residencial, sus casas son preciosas
Ya no queda ni convento ni jardín, a desaparecido el mercado de frutas y hortalizas que de este rincón de la capital británica de los pintorescos, sus nuevos ocupantes anticuarios, vendedores de moda, libreros y restauradores
El mercadillo de Cadem hace las delicias de cualquier amante de los mercados y de las compras. Ademas esta lleno de restaurantes y puestos donde se puede probar de todo.