Austero y minimalista se trata realmente de un templo Zen en toda su expresión. No os esperéis la majestuosidad del de Kinkaku-ji, sino esperar una belleza serena y controlada. En el jardín hay un acertijo al que nuestro guía nos propuso resolver. Hay 15 piedras que ocupan la parte central, pero desde la mayoría de los sitios sólo es posible ver 14. Se trata de buscar el sitio desde donde si es posible y hallar así el 15 elemento, que para el budismo implica lo completo.