Creo que fue uno de mis favoritos. El festival en si meclado con la sensualidad de Kyoto y con la nostalgia que siento al revivir tiempos pasados. Es un sentimiento curioso que no se como explicar y que me pasa aún cuando la historia y esa pasado no tengan absoluta nada que ver conmigo o sean sumamente remotos. En el Mifune Matsuri se reviven el periodo Heian donde era habitual que emperador y cortesanos saliesen a navegar y relajarse bajo la suave brisa del rio Oi.