La más bonita y majestuosa de todas las tumbas reales, con una arquitectura que se confunde harmónicamente con el paisaje. Fue construida entre el 1842 y el 1843, entrada 55.000VND.
La mejor forma de ver las tumbas imperiales es contratando una excursión en cualquier agencia por un precio de risa (2 dólares!) sin entradas. El precio incluye el transporte en barco por el río Perfume a varias tumbas imperiales (en algunas hay que andar un poco desde el río o subir en moto). También incluye la comida. Nosotros alquilamos una moto para todo el día y vimos todas las tumbas haciendo el mismo recorrido que los tours pero al revés (y por carretera, claro) de forma que siempre estábamos solos. Perfecto.
El recinto imperial tiene en su interior el Palacio de Thai Hoa, la Sala de los Mandarines, las Nueve Urnas Dinásticas, la residencia Dien Tho, el lago Tinh Tam y la Ciudad Púrpura Prohibida (donde vivía el emperador, su familia y sus concubinas). Perderse por sus jardines y plazas empedradas descubriendo ahora uno ahora otro edificio o templo, es una maravilla, a mi me encantó.
Entrada, 55.000 VND, cuidado porque cierran a las 17.00h.
Es una preciosa torre octogonal de 21 metros de altura, situada en un enclave perfecto sobre el río Perfume. Interesante leer la historia reciente de la pagoda, foco de diversas protestas antigubernamentales. Está a unos 4km de la Ciudadela, así que se puede llegar en un paseo (buf! en Hue hay ya mucho tráfico) o alquilando una moto o una bicicleta. La entrada es gratuita.
La ciudadela de Hue está formada por murallas que envuelven el recinto imperial. Estas murallas pueden recorrerse por el exterior en bicicleta o en motocicleta de forma muy relajada, ya que tres de sus cuatro costados dan a los campos y paralelos a los canales.