Descubrimos este pequeño restaurante familiar casi por casualidad. Limpio y tranquilo, con personal muy amable, sirve comida india muy buena y a muy buen precio. Ideal también para desayunar.
Este restaurante es un respiro a la comida india, pues sirven café, pastelillos y pizzas cargadas de queso. El lugar es agradable para relajarse hasta que se llena para comer.