Visitar las piramides de forma independiente es una tarea que requiere paciencia. Cientos de jovenes que nos ofrecen de todo y que se pegan como guias muy persistentes. Una buena alternativa es contratar una excursion al caer la noche, al atardecer, suelen ser a caballo o en camello.
Ideal para aquellos que temen marearse y les da miedo la navegación, El Nilo es tranquilo y uno no parece que esté en un barco. Además la proximidad de muchos monumentos en la orilla hace que este crucero sea 100% aprovechable ya que se acostumbran a visitar la mayoría de ellos.
Recomiendo preparar el viaje desde casa sea la forma de viajar que sea. Cuando uno se informa de lo que va a visitar y lee sobre la cultura que va a ver, a parte de que uno empieza a viajar antes, le abre la mente para disfrutar más de cada momento una vez en destino. Para más información, se puede consultar: www.egiptomania.com www.egypttourism.org www.tourism.egnet.net y www.viamedius.com
Si te mueves en taxi, negocia el precio antes porque, aunque todos tienen taxímetro, no se han actualizado desde los años ochenta. Las calles están repletas de taxis, por lo que si uno no se adapta a tu presupuesto, prueba con el siguiente. Regla de oro: evita los taxis estacionados enfrente de los hoteles o en las zonas turísticas; los precios son mucho más altos y por lo general los conductores no rebajan demasiado. Aléjate un poco y los precios serán más bajos.
Es el sistema de transporte más sencillo y barato, aunque llega a pocas zonas. Hay paradas en el Museo Egipcio y en la estación de tren Ramsés. Para zonas como Jan el Jalili o El Cairo islámico, te hará falta caminar unos treinta minutos. Por desgracia, no llega ni a las Pirámides ni al aeropuerto.