Precioso monasterio budista Zen, que se remonta a los tiempos de la dinastía Tang. El interior consta de varios templos y monasterios perfectamente conservados. Se encuentra en activo, así que compartiréis la visita con los fieles que rezan y los monjes que allí viven. Muy recomendable.
Recomiendo la visita de este convento de monjas budistas. Visitadlo hacia las 16.00h, pues gozaréis del canto de sus oraciones. Se os pondrá la piel de gallina, seguro. Entrada libre. En la tienda annexa podréis adquirir CD’s con su música.
Se encuentra a 6km de la ciudad. Taxi ida y vuelta 70Y, entrada 30Y. Es la mayor reserva del mundo y centro de estudio y ayuda a la reproducción del oso panda, y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Muy interesante pues es el único lugar del mundo donde puedes ver al oso panda, incluso el oso pando rojo. Si tienes suerte y ha habido un nacimiento, los podrás ver detrás de un cristal.
La ópera de Sichuan tiene dos siglos de historia y Chengdú es su cuna. Las actuaciones se realizan en diferentes barrios de la ciudad y todos los hoteles organizan la salida y la venta de entradas. No pudimos asistir a ninguno pero tuvimos la oportunidad de ver una demostración del espectáculo de máscaras. Los actores se cambian de máscara durante el espectáculo sin que apenas te des cuenta. Muy interesante.
Los salones de te son toda una institución en Chengdú. Les gusta sentarse en sillones de bambú y charlar con amigos y desconocidos sobre cualquier tema tomando pequeños sorbos de te en tazas de porcelana blanca y azul. Para el viajero es un lugar interesante no sólo para tomar te y descansar, sinó para zambullirse de lleno en sus costumbres... siempre que quede alguna butaca libre.