Este edificio del arquitecto Friedrich Schinkel, de estilo neoclásico, fue construido por orden del rey Federico Guillermo III como cuartel para la guardia real. Se encuentra en la avenida Unter den Linden, a escasos metros de la Isla de los Museos, y desde 1993 es el monumento federal a las víctimas de la guerra y la dictadura. En su interior hay una escultura de Kollwitz que representa a una madre con su hijo muerto (la Pietà). La luz cae directamente sobre la estatua por el oculus en el techo del edificio. El silencio y la solemnidad en la Neue Wache son muy emotivos.
El mercadillo de Mauerpark es un punto de encuentro por excelencia y un buen modo de pasar el domingo buscando alguna ganga. Se monta junto al Mauerpark (parque del muro), un parque que suele estar abarrotado de jóvenes alternativos y familias paseando o de picnic. En cuanto empieza el buen tiempo, las barbacoas post-mercadillo son frecuentes en el parque.
Además, es en Mauerpark donde se celebra la mayor fiesta de Walpurgis (la noche del 30 de abril al 1 de mayo) El perímetro del parque está tomado por los antidisturbios, pues la fiesta coincide con el aniversario de la muerte de Hitler, y la tradición manda bailar a media noche, cuando entra el nuevo día, para espantar a los malos espíritus. Tambores, fogatas, baile y muy buen ambiente para quienes se atrevan a salir en una noche extremadamente significativa en Berlín.
La Berlinale o Festival Internacional de Cine de Berlín se celebra cada año en febrero, atrayendo a gran cantidad de actores y actrices de Hollywood a la ciudad y dando un ambiente aún más animado a la zona de Potsdamer Platz. Recomendable para todos los amantes del cine en general y del alemán en particular, pues las películas suelen estrenarse aquí antes que en ningún otro sitio. Las películas se ofrecen en versión origina subtitulada al alemán y el inglés, y algunos eventos cuentan con la presencia de intérpretes para más idiomas.
Dato curioso: es increíble ver desde el público (todos bien abrigaditos) a las estrellas en vestido de tirantes en pleno febrero en Berlín, con temperaturas que muchas veces están por debajo de los diez bajo cero.
La torre de televisión es una de las imágenes más características de Berlín, visible desde casi cualquier punto de la ciudad gracias a su altura de 368 metros. Fue un símbolo de la República Democrática Alemana (Berlín Oriental) y la imprevista cruz que el sol formaba al reflejarse sobre la superficie esférica de la cúpula se ha llamado popularmente la «venganza del Papa», en alusión al socialismo de la RDA. Es posible acceder a la torre, que cuenta con un mirador y un restaurante giratorio en su cúpula. Los precios indicados son de octubre de 2008.
La Marienkirche (iglesia de Santa María) se encuentra en la Karl-Liebneckt-Straße y es una de las más antiguas de la ciudad, posiblemente de principios del s. XIII. Se convirtió en una iglesia protestante tras la Reforma, hay una estatua de Lutero junto a la Iglesia. A pesar de su antigüedad, la iglesia sigue ofreciendo servicios religiosos; todos los domingos durante el curso se celebra en ella la misa de la Universidad Humboldt de Berlín. Suele haber conciertos de órgano los fines de semana sin coste alguno para el visitante, una oportunidad perfecta para disfrutar del interior de la iglesia.