Un restaurante muy recomendable en Barcelona, cerca de correos y del mar, en el barrio Gotico. Local muy agradable, buena iluminacion indirecta, decorado con cuadros y ambiente calido. Precio aproximado 35 euros por persona. Muy buena cocina y trato muy agradable. Raciones generosas. Recomiendo reservar. No hay zona para fumadores, pero vale la pena el sacrificio.