Sin duda una de las experiencias barceloninas mas atrayentes. Perderse en el mercado de la Boqueria y luego reponer fuerzas en el Pinotxo es puro Barcelona.
Probablemente uno de los mejores japoneses de la ciudad. Aparatado en una calle cerca de la Catedral es imprescindible reservar.
Decoracion intima y adecuada y mesas amplias con un menu degustacion que saciara a los amantes de la cocina Tai.
Un poco mas tendy de lo normal y quizas un poco caro, pero aun asi merece la pena por el ambiente y el entorno del Borne. Para ocasiones puntuales.
Al costado del mediterraneo su rape es de los platos mas famosos de la ciudad. Pues eso, no debemos dejar la ocasion de probarlo.