Las peluquerías y esos colmados que huelen a curry permanecieron ayer con la persiana echada en Ciutat Vella mientras unas 600 personas, en su mayoría paquistanís, se agolpaban ante la mezquita de la calle de Sant Pere Mitjà
Un café compartido en un bar bullicioso o en una pequeña terraza de cualquier plaza.....sentir el vértigo emocionante de subir a la torre de la Sagrada Familia y ver Barcelona a mis pies. Las ciudades desde las alturas dejan de ser dominantes y se vuelven amigas y eso me pasó con Barcelona
Viví dos años en el Borne y sin duda he sido testigo de su transformación. Antaño una barrio destartalado se ha convertido en uno de los lugares mas trendys de la ciudad. Espejo de las nuevas tendencias y escaparate para los nuevos talentos del diseño y de la restauración conserva todavía esa magia de lo antiguo en sus renovadas fachadas.
La nueva rambla del Raval intenta competir con su vecina y los antiguos edificios caóticos y de mala calidad están dejando paso a pisos de lujo y hoteles de cinco estrellas. Sin embargo, la diversidad persiste y parece ajena a todo ese boom especulativo. Un paseo por la calle San Pau es imprescindible.
Uno de los barrios más emblemáticos de Barcelona. Ropa tendida en los balcones que se mezcla con el olor a pescado fresco y marisco que sale de alguno de los muchos restaurantes que hay en el barrio.