1 votos
Está Ud., delante de la tienda más antigua de la ciudad. La tienda se inauguró en 1847 y los "primeros" 60 años fue una tienda de modas y en 1909 la familia Prast se hizo cargo de la tienda transformándola en cerería. Posteriormente, Pauli Subirà se quedó el negocio y son sus descendientes los que han continuado la tradición. Los tiempos cambian y ahora el uso de velas es más decorativo que práctico, pero entrar en ella sigue siendo un viaje al pasado ya que la tienda conserva intactos los escaparates y el interior.
1 votos
Una calle de las primeras que fueron peatonales, va desde el Portal de l'Àngel a la Via Laietana, apenas 150 metros de tiendas algunas de las cuales son un clásico de la ciudad, de quesos, de bacalao, papelerías, floristerías, tiendas outlets de ropa, de bolsos, la pastelería La Montserratina y sus deliciosas cocas, ...No deje de mirar las paredes, encontrará unos letreros de cerámica que hacen alusiones a la propia calle y a sus comercios y que son un homenaje tanto a ellos como a los visitantes.
1 votos
Esta placita está pegada a la Plaça de Santa Maria del Pi y toma su nombre del santo que dicen está enterrado allí, los domingos se instala un mercadillo de pintores muy visitado. Durante toda la semana y a cualquier hora podemos encontrar algún grupo musical que pueden tocar desde jazz a música popular rusa o incluso tangos.
1 votos
Especialistas en pan cocido en leña y pan integral de diversos granos y cereales. Tienen multitud de pastas y bollería artesanal con toda clase de alimentos naturales. Su variedad es excelente al igual que su calidad. Los precios son justos por la calidad de sus productos.
1 votos
La pequeña librería emerge como de salida de alguna novela negra en la que en cualquier momento nos podríamos encontrar al mismísimo Pepe Carvalho después de algún homenaje culinario por el barrio de la Barceloneta. Uno de esos rincones únicos donde pasar un rato hojeando entre detectives y misterios.