La iglesia protagonista de la obra de Ildefonso Falcones, La catedral del mar, se levanta majestuosa en el barrio de la Ribera barcelonés.
Construida entre 1329 y 138, los maestros de obra fueron Berenguer de Montagut cabe destacar que la obra pertenece, exclusivamente, a los feligreses de la zona del puerto y de la Barceloneta, únicos responsables materiales del templo, ya que ellos fueron quienes la sufragaron.
Es un representante espléndido de la arquitectura gótica.
Esta calle, que va desde Santa María del Mar hasta el entorno del carrer de la Princesa, es una de las más bellas de la ciudad.
A lo largo de la misma, nos cruzamos con el museo Textil, o el museo Picasso.
Imprescindible pasear por ella.
Declarada patrimonio mundial por la UNESCO en 2005 esta magnífica joya de la arquitectura de Gaudí, es para mi gusto, la más extraordinaria de sus obras.
Gaudí, sólo se encargó de la reforma de la fachada, del patio de luces y de la tabiquería interior, convirtiendo este edificio en un reclamo para los cinco sentidos.
Es posible realizar la visita con audio-guía.
Como salido de un cuento de hadas o de un sueño de la casita de chocolate, se levanta esta obra maestra de la arquitectura gaudiana.
Imprescindible de todo punto.
Maravillosa antes y después de leer el best seller de Ildefonso Falcones.
Prototipo de catedral gótica, se levanta este hermoso templo en el que habitualmente se realizan conciertos de diferente índole, pues su acústica es tremendamente agradecida.
Sin duda, uno de los edificios más bellos de Barcelona.