Un gran descubrimiento. Pequeno y coqueto restaurante donde se come de fabula por muy poco dinero.
No solo la comida fue fabulosa, si no que tambien ayudas a una de las causas sociales que mas afectan a esta parte del planeta.
Un autentico palacio para los amantes del pescado y del marisco donde todo se saca de los enormes tanques y se cocina en el acto.
Estupendo cafe que combina platos mas occidentales con delicias de la cocina tailandesa.
Autentica cocina francesa de autor en el sudeste asiatico. Por si fuera poco la lista de vinos no tiene nada que envidiar a cualquier restaurante parisino.