Un capricho solo para quien le sobre el dinero. Si teneis algo importante que celebrar desde luego que acertareis. Las vistas son increibles.
Un palacete muy bien cuidado justo debajo del Shy train y del bullicio perpetuo de la ciudad. La comida es excelente y tambien hacen cursos de comida con visita al mercado local incluida.
No solo la comida fue fabulosa, si no que tambien ayudas a una de las causas sociales que mas afectan a esta parte del planeta.
Un autentico palacio para los amantes del pescado y del marisco donde todo se saca de los enormes tanques y se cocina en el acto.
Un lugar encantador decorado con inspiracion tailandesa y donde los platos son especiliazades locales.