Asistir a una representación de teatro y música clásica tailandesa. Suelen narrar historias inspiradas en el Ramaken que es la versión tailandesa del Ramayana.Los actores ataviados de trajes espectaculares realizan movimientos de danza muy lentos y estilizados al compas de una música interpretada por un conjunto de percusión donde destacan los xilófonos.
Vivir el mercado flotante de Damnoen Saduak que a diferencia de los de Bangkok sigue conservando toda su belleza natural. Está a unos 100ks de la capital y se subdivide en tres diferentes mercados centrados cada uno de ellos en un laberinto de Khlongs o canales. Hay que ir entre las 7 y nueve de la mañana
Probar el bálsamo de tigre, un remedio muy efectivo contra los dolores de cabeza, malestar muscular e incluso las picaduras de mosquitos. Hay también bálsamo de mono pero, según parece no es tan completo, ni tan eficaz
Hacer una excursión en elefante, especialmente por el norte de Tailandia. Es el animal más carismático del país ya que sigue siendo utilizado en las labores del campo, para el transporte y el turismo pero también se le considera sagrado y siempre se le incluye en los cielos budistas.
Tener mucho cuidado en cualquier relación sexual ya que los niveles de SIDA son alarmantes así como el de otras enfermedades venéreas, especialmente en Bangkok. La sociedad tailandesa es muy tolerante en todo lo que se refiere al sexo pero en las grandes ciudades los ofrecimientos sexuales están casi siempre ligados a la prostitución.