Es uno de los Budas reclinados más grandes del mundo, con sus nada más y nada menos que 55 metros de largo y 16 de ancho. Increíble, no? Y precioso.
Se dice que el Buda reclinado representa el momento de la muerte, pero los birmanos dicen que es el Buda Relajado, pues sus ojos están abiertos.
De entre las decenas de lugares interesantes de Bago (parece increíble que sea tan rico en templos y pagodas), la de Shwemawdaw no os la podeis perder. El recinto es precioso, con leones, Budas, mini pagodas, templos... La pagoda es espectacular, sólo pensar que se la conoce como Golden God Temple y mide 98 metros de altura.
Enclavado en un bonito entorno, esta pagoda de 27 metros de altura es un pilar con cuatro budas sentados, espalda contra espalda. Muy interesante.
El rey Kanbawza Thadi, fundador del segundo imperio de Myanmar, construyó este magnífico palacio en la capital, Bago, cerca de la Shwemawdaw. Estatuas, paneles de oro, la piscina, la sala de audiencias, el trono, filigranas de oro por todas partes... Parece un palacio de cuento de hadas.
Este colosal Buda reclinado es más grande que su vecino y también espectacular Shwethalyaung. Hasta hace poco aún se podían ver los andamios y ahora se encuentra casi terminado.