Qué ver
Bagan es el lugar más monumental de Myanmar: hay miles de pagodas y templos que datan de más de 800 años; en cualquier dirección que mires veréis ruinas de todos los tamaños, enormes y gloriosos templos, pequeñas y graciosas estupas... Se puede explorar en taxi, coche de caballos o bicicleta. Si tenéis que alquilar vehículo, recomiendo el coche de caballos para el área más alejada, la bicicleta para hacer a vuestro aire otro día.
Cómo llegar
Ferry: desde Mandalay hasta Bagan, es la opción preferida por los viajeros, por la comodidad y la belleza del paisaje. Hay de dos tipos: el rápido (privado, consultar horarios, salida hacia las 06.00h, llegada hacia las 15.30h) y el lento (del Estado, consultar horarios, salida a las 05.30h, llegada a las 18.00h. El ferry dispone de restaurante y hace una parada de 3 minutos sobre las 13.00h, en la que podréis comprar samusas (deliciosas!), plátanos y naranjas a las vendedoras del río. Eso sí, preparad el dinero e id muy rápidos.
Autobus: desde Mandalay hasta Bagan, directo, 7 horas. O con parada en Pakokku y enlazar allí con un ferry que os lleve a Bagan.
Avión: salen diariamente desde Mandalay, Nyaungshwe (Heho) y Yangon, una hora de vuelo. El aeropuerto se encuentra a 5 Km. de Nyaung U.
Si bien es cierto existen un par de Templos más populares para ver el anochecer en Bagan, también lo es que cualquier sitio es bueno para verlo. En general, los templos más altos son los más indicados pero esto también implica tener que compartir la experiencia con más turistas y vendedores de los deseados. Sin embargo, entre los miles de templos desperdigados, siempre es posible encontrar alguno solitario donde quizás la vista no sea tan espectacular pero se compensa con la soledad de la experiencia. Pero cuidado con irse muy lejos pues enseguida se hace de noche y las carreteras no están iluminadas.