No se conserva mucho de este teatro donde se representaban obras de Sófocles y Aristófanes, pero cuenta con algunas estatuas divertidas de Dionisio y algún trono de mármol. Si no se va a tener posibilidad de visitar ningún teatro más, este es una buena opción.
Es una pena porque el edificio es moderno pero lo que más me gustó fue la hermosa decoración de la entrada con estrellas doradas en el techo y un bonito mosaico representando la Anunciación.
Espléndido teatro pero de difícil acceso. Se puede contemplar desde la Acrópolis pero sólo está abierto para el Festival de Atenas, me imagino que es un marco ideal para pasar una velada de verano de lo más irresistible.
Un sendero que pese a no prometer demasiado al principio nos va ofreciendo poco a poco unas vistas magnificas donde se divisan las islas de Egina y Salamina. No hay que perderse la bahía de Afrodita.
Es la plaza más importante de Atenas, no es ninguna maravilla pero tarde o temprano se acaba pasando por aquí.