Una idílica villa de montaña griega que muchos viajeros utilizan como campamento base para visitar Delfos y Parnasos. Aunque parezca un poco turística hay que pasear por las estrechas callejuelas y conocer por dentro el pueblo. Arachova es también un destino turístico para los griegos por lo que los precios pueden ser más altos que otros lugares, especialmente en la temporada de invierno.
Personalmente me gustó más la ubicación del templo que el edificio en si. El verdor de los árboles y el sonido de las cigarras acompañan al viajero por toda Grecia, pero aquí se me hizo evidente.
Aún recuerdo la pateada de subida y la de bajada con los zapatos en la mano, pero valió la pena, las vistas desde la colina más alta de Atenas son increíbles. Recomiendo subir al atardecer, el ambiente es magnífico.
A pesar de ser un estadio lo encontré elegante, como si el uso de piedra y nada de materiales artificiales le diera una gracia particular que no tienen normalmente los estadios. La entrada era gratuita cuando yo estuve.
Pequeña pero preciosa iglesia bizantina con mucho encanto.