Encontré esta iglesia la mar de coqueta, el exterior está muy bien conservado y la sombra que ofrecen los árboles que la rodean es un delicioso descanso en pleno mes de agosto.
La poca estructura que se conserva es suficiente para exclamar unos cuantos oh! de admiración, la altura de sus columnas, la blancura de su mármol, todo en él es maravilloso. Ahora sólo falta que los ingleses devuelvan los frisos y será espectacular.
Personalmente es el templo que más me gusta de la famosa Acrópolis. Sus cariátides aunque no sean las auténticas me resultaron fascinantes. Y a pesar de lo degradado que se encuentra las volutas de los capiteles me parecieron de los más hermosos que he visto hasta ahora.
Es uno de los grandes museos del mundo, como siempre harían falta un par de días para recorrerlo detenidamente, pero dedique el tiempo que se le dedique, vale la pena maravillarse con las obras expuestas. Imprescindible en una escapada a Atenas.
Es uno de mis barrios favoritos de Atenas. Es como un encantador pueblecito de isla griega. Callejuelas estrechas, casitas blancas, una locura para cualquier fotógrafo. Recomiendo callejear y disfrutar del lugar.