Es uno de mis barrios favoritos de Atenas. Es como un encantador pueblecito de isla griega. Callejuelas estrechas, casitas blancas, una locura para cualquier fotógrafo. Recomiendo callejear y disfrutar del lugar.
Lugar ideal para callejear y salir a cenar, hay mucho ambiente, lo recomiendo.
Si no tenéis previsto viajar hasta las islas Cicladas, el barrio de Anafiotika es una recreación si cabe menos contaminada. Este barrio tiene su origen en los inmigrantes de la isla de Anafi que vinieron para participar en la construcción del palacio del rey Otto y al sentir tanta añoranza de su tierra decidieron construir un barrio a imagen y semejanza de los recuerdos de su tierra natal. Se supone además que muchos de los descendientes de esos primeros inmigrantes todavía viven aquí con lo que el ambiente del barrio es genuino y diferente al resto de Atenas.
Verde refugio para los días de más calor en Atenas, recomendado si se quiere descansar, improvisar un picnic o simplemente aprovechar para visitar los alrededores.