Es la única edificación de la ciudad que se conserva íntegramente como en la epoca colonial. Construido en 1660 como parte del complejo monumental del antiguo convento de la Compañía de Jesús, sus corredores de altas arcadas barrocas presentan tallados y monogramas alusivos a esta orden monástica, así como gárgolas para desaguar el agua de las lluvias. Me encanto todo ,es realmente una obra espectacular.
Para muchos el mayor y más importante monumento religioso colonial arequipeño. Se fundó en 1579 bajo la advocación de Santa Catalina de Siena, pero su construcción demandó varias decadas. Puede versele prácticamente como si fuese un pequeño pueblo aislado dentro de la ciudad. Es muy hermoso.
un lugar sagrado, antiguo e historico. Haya visitas guiadas todos los dias, vale la pena ir a conocer este sitio, tambien participar de las misas que son muy bonitas.