Al igual que Volendam se trata de una visita obligada. Durante muchos años se mantuvo aislada lo que provocó que sus habitantes tengan incluso un dialecto propio (el Markens). De una belleza insuperable, esta aldea pescadora ha pasado a convertirse en un importante enclave turístico. La visita al Marken Museum ofrece una versión bastante detallada de la historia y del modo de vida en la isla.