Entre las costumbres más extendidas por el mundo árabe está la de ir al hammam, algo que no se debe dejar de hacer cuando se visitan estos países. El Yalbougha es el más famoso de Alepo, tanto por su situación, por su encanto exterior e interior, como por su cuidado servicio. Tiene diferentes horarios para hombres y mujeres. Se construyó sobre unos antiguos baños en el s.XIII pero el edifico actual es del s.XVI y fue restaurado a mediados de los 80. Es fácilmente reconocible por su cúpula amarilla y por sus paredes con franjas negras y amarillas. El interior es precioso, dicen.
Está situado en el zoco de Alepo en la zona donde se venden las lanas y los zapatos. Es un edificio del s.XIII bellamente decorado y es sólo masculino. Si no hay hombres dentro el vigilante accede a abrir la puerta para poder ver la recepción, preciosa con sus lámparas colgadas como diamantes, sus taburetes, la madera tan bien trabajada, un primor.
Hospital psiquiátrico fundado en el s.XIV en plena época mameluca, tiene dos patios con sus respectivas fuentes. Uno para los hombres y otro en la zona de las mujeres. Pionero en el tratamiento psiquiátrico a través de sonido del agua, la luz y sobre todo la música. Es un bonito edificio en el que se ofrecen espectáculos de derviches en determinadas fechas, hay que preguntar en el interior.
Uno de los más bonitos de Oriente, para mi gusto más que el de Damasco y con más variedad. Como todos los zocos está fragmentado por gremios, coldeleros, orfebres, alfombras y tapices, carniceros, zapateros, dulces, especias y el famoso jabón de Alepo que fabrican en laurel, eucaliptus o aceite. El regateo imprescindible y siempre, siempre, pasear sin prisas aunque uno se pierda. Tiene varios khans y mezquitas.
El khan del Visir es del s.XVII y uno de los más bellos, en su interior se pueden encontrar alfombras, ropas, libros antiguos y joyas.