El barrio musulmán es ideal para cenar en un ambiente vibrante y dinámico lleno de encanto. Hay pequeños restaurantes familiares que sirve comida musulmana, mayoritariamente y pequeños puestos callejeros. Podréis degustar los kebabs, las crèpes de verduras (buenísimas) pastas dulces de arroz, cordero con patatas, sopas de fideos de arroz y verduras.
Este restaurante expone los platos en un lugar bien visible, de forma que sólo hace falta señalar lo que se desea comer. Los platos son muy económicos. En la misma calle hay varios restaurantes del mismo tipo, ideales cuando no sabes leer chino.
Este pequeño restaurante regentado por una joven tibetana que sirve la comida con su hijo atado a la espalda, ofrece deliciosos platos chinos y tibetanos de estilo tradicional y un poco de "arte". El local es acogedor y todo el personal y la clientela es muy agradable. Ah! y no dejéis de probar el "tofu made in home", mmm!!
En la segunda planta veréis el cartel, en la calle principal. Sirven platos chinos y comida occidental muy ricos.
Es el restaurante del hotel Teddy Bear. Se encuentra en la planta baja, muy bien iluminado, con tres ordenadores donde puedes conectarte a internet. La carta está en chino, inglés, castellano, francés y alemán. Hay montones de platos: fideos, arroz, salteados de champiñones, huevos, verduras, patatas fritas,... Pero no dejéis de probar la Teddy Burguer, está para chuparse los dedos.