Chiesa di Santa Maria Formosa, obra maestra de Mauro Codussi del siglo XVI. La iglesia está abierta por tres de sus lados al exterior, casi como proyectándose en él, lo que confirma el carácter popular que la tradición le ha otorgado. En la nave de planta de cruz latina, sobresale el altar de la Cofradía de los Bombarderos. Se conservan importantes obras de arte: un tríptico de 1473 de Bartolomeo Vivarini, el cuadro de “Santa Barbara” de Jacopo Palma el Viejo y obras de Leandro Bassano, Giulia Lama, Jacopo Palma il Giovane y de Tiépolo. El campanile vale la pena, decorado en todas sus caras con motivos geométricos, posee doble balcón y su puerta de entrada está coronada por un mascarón gesticulante que recuerda la mímica de los actores. La entrada está incluida en el Chorus Pass.
Es uno de esos lugares que se visitan y te enamoran. La iglesia de San Lio también conocida como Iglesia de Santa Catalina, es del siglo X, fue reconstruida en 1054. Destaca la renacentista Capilla Gussoni edificada por Pietro y Tullio Lombardo, alberga el “Santiago en el camino” de Tiziano y en el techo “San León exaltando la cruz” y “Ángeles y virtudes” de Giandomenico Tiépolo.