También recomiendo el Templo del Buda de Jade, impresionante recinto donde budistas y público local muestran el fervor religioso característico de la región. Aquí pueden admirar una de las imágenes más veneradas de la milenaria China: un buda gigantesco esculpido en jade traído de Birmania.
De cualquier manera, un tranquilo paseo por las angostas calles del barrio antiguo o transitar durante más de una hora por el excelso jardín de Yu Yuan (donde la armonía entre naturaleza y arquitectura alcanza la perfección) compensan cualquier desabrimiento.