Esta zona es maravillosa, especialmente en verano que es cuando todos los restaurantes de los muelles (en inglés, pier) trasladan las mesas a las terrazas y le dan un aspecto muy animado al conjunto.
Pasear tranquilamente por estos muelles, oliendo a sal y escuchar el crujir de la madera bajo tus pasos, es una sensación muy agradable. Pero si además el día te regala una tarde despejada, contemplar el atardecer sobre el Puget Sound desde aquí se convierte en una experiencia casi mística.
Desde aquí se puede acceder al Waterfront Park y a varios restaurantes, como el conocido Ivar’s Acres of Clams o tiendas peculiares como el Ye Olde Curiosity Shop.
Algo más hacia el sur se encuentran los muelles desde donde salen los transbordadores y los cruceros.
Uno de los muelles más animados es el Pier 54, donde se encuentra el afamado y popular restaurante Ivar’s Acres of Clams.
La historia de este sitio es muy entrañable: resulta que su propietario fue un conocido personaje del mundo de la TV y la radio, Ivar Haglund. Le dio por montar aquí un acuario y entretener a los visitantes cantando sus propias canciones con letras alusivas a la vida en el mar. Guitarra en una mano y gorra de capitán marino en la cabeza, tuvo mucho éxito y decidió complementar el local con un puesto de fish&chips.
Tal fue la fama del puesto de fish&chips que hoy día tiene más de 30 restaurantes repartidos por todo el Northwest. Cuando falleció, la ciudad le rindió homenaje con un desfile de barcos por toda la bahía y cada 4 de Julio se le recuerda con cariño con unos fuegos artificiales desde el mismo lugar donde él los instauró en 1964.