Esta zona es maravillosa, especialmente en verano que es cuando todos los restaurantes de los muelles (en inglés, pier) trasladan las mesas a las terrazas y le dan un aspecto muy animado al conjunto.
Pasear tranquilamente por estos muelles, oliendo a sal y escuchar el crujir de la madera bajo tus pasos, es una sensación muy agradable. Pero si además el día te regala una tarde despejada, contemplar el atardecer sobre el Puget Sound desde aquí se convierte en una experiencia casi mística.
Desde aquí se puede acceder al Waterfront Park y a varios restaurantes, como el conocido Ivar’s Acres of Clams o tiendas peculiares como el Ye Olde Curiosity Shop.
Algo más hacia el sur se encuentran los muelles desde donde salen los transbordadores y los cruceros.
Junto a Capitol Hill, hacia el Norte está este cuidado y tranquilo espacio verde. La anécdota para los españoles que lo visitan, y poco conocida, es que según reza una placa, el nombre del parque, Volunteer Park, es un homenaje a aquellos voluntarios de la ciudad que se alistaron para luchar en la guerra hispano-americana de 1898.
Aquí se encuentra el Seattle Asian Art Museum que contiene piezas de cierto interés, pero si no tienes tiempo puedes limitarte a contemplar su precioso edificio de estilo art decó y darte un paseo por los alrededores.
Apenas a unos metros del museo está el invernadero, conocido como el Conservatory, donde se cuidan especies exóticas de plantas requisadas por Aduanas. Hazle una visita aquí a Waldo, la gigantesca flor y estrella del lugar.
Pegado al parque, al Norte, está el cementerio de Lake View, donde están las tumbas de Bruce Lee y la de su hijo (busca en viamedius este punto de interés por si quieres ponerle flores al maestro).
Apenas a unos metros del museo de arte oriental, y en un lado de Volunteer Park está este invernadero, conocido como el Conservatory.
Aquí se cuidan especies exóticas de plantas requisadas por Aduanas. Hazle una visita aquí a Waldo, la gigantesca flor y estrella del lugar, la ciudad se moviliza cuando Waldo florece cada año y las colas son enormes.
El Arboretum está al Noreste y es un extenso parque muy frondoso. Hay rutas señalizadas con información de las especies que lo pueblan y es un lugar muy visitado en verano por los amantes de tranquilos y fresco paseos.
Gran parte del Arborettum está lindando con el Lake Washington y hay pequeños canales que discurren por dentro de la zona arbolada lo que le da al conjunto un aire bucólico muy disfrutado por los amantes de la navegación en kajak que pasean por aquí entre nenúfares y ánades.
Dentro del parque tenemos el Japanese Garden, muy bien cuidado aunque un poco cara la entrada (es más interesante el de Portland - Oregón).
Si te va lo vegetariano o eres vegano, no te pierdas una visita al mejor restaurante vegetariano de la ciudad que anda justo aquí al lado, el Cafe Flora (ver lugares de interés en viamedius)
Al otro lado del canal tenemos los dominios de la University of Washington (más conocida como la UW). Quizás una de las universidades públicas de mayor prestigio del país, especialmente en disciplinas como la medicina o nuevas tecnologías.
Pegado al canal está el campo de fútbol americano de los Husky, el de la UW y un poco más allá se encuentra el campus. Este es un poco raro, pues los edificios parecen concebidos a sorteo de estilos, así que no hay uniformidad arquitectónica, lo cual suponemos que no deja de ser un estilo en sí. Lo mejor es ver el patio central de la universidad cuando florecen los cerezos: el espectáculo es magnífico.
Hay que tener en cuenta que las universidades no cierran en verano como en España. El curso académico no va de septiembre a junio y se descansa en verano, sino que los estudiantes van cumpliendo asignaturas de carácter trimestral y estas se dan durante todo el año. Esto nos lleva a que el ambiente universitario lo encuentras continuamente y por todo el barrio.
La principal avenida es la University Way Northeast conocida entre los sufridos estudiantes simplemente como “The Ave”, imagino que algo así como llamar a la Facultad, “la Facu”. Al Oeste del campus se encuentra la zona barata, con restaurantes económicos, las librerías, los locales de las fotocopias, en fin, ya sabemos. Al Este del campus se encuentran los colegios mayores de más categoría, residencias de profesores y restaurantes demasiados sofisticados para los míseros bolsillos estudiantiles.
En la UW hay una importante colonia de profesores y estudiantes españoles, sobre todo catalanes, razón quizás del sorprendente y profundo conocimiento que de España hay en este estado.